Jardines Verticales en concordancia con entornos naturales

El gran desafío en la constitución de los jardines verticales consiste en asemejarlos a las características naturales de crecimiento de las plantas

JARDINES VERTICALES NATURALES

En la naturaleza podemos observar plantas que crecen en paredes escarpadas, troncos de árboles, acantilados y entre las rocas a la orilla de arroyos, formando verdaderos jardines verticales naturales. De esta inspiración nacen los jardines verticales modernos.

Elegir la planta correcta para el lugar adecuado, significa hacer coincidir las condiciones de crecimiento del jardín con la naturaleza. Desde la perspectiva de los jardines verticales, la naturaleza es una referencia tanto en la selección de plantas como en el diseño y optimización de la técnica de cultivo.

BASES PARA EL DESARROLLO DE JARDINES VERTICALES

Si bien hoy en día existen muchas técnicas disponibles para crear jardines verticales, la técnica de fieltro reproduce con mayor precisión estas condiciones de crecimiento.

Al igual que la cara húmeda de un acantilado, un fieltro húmedo unido a un tablero de respaldo rígido constituye una superficie de crecimiento bien drenada, sólida y prácticamente ilimitada. Estas condiciones permiten que las raíces continúen creciendo hasta alcanzar su máximo potencial.

BENEFICIOS ECOLOGICOS

El principal beneficio de usar plantas vivas en un contexto urbano es la conexión con la naturaleza. Por esto, los jardines verticales permiten plantaciones densas en espacios reducidos. Y adicionalmente podemos aprovechar otras características:

  • Son generadores de oxígeno.
  • Mejoran la calidad del aire.
  • Absorben gases contaminantes del aire. Los gases son atrapados y metabolizados por las plantas.
  • Retienen el polvo.
  • Son muy buenos aislantes acústicos.
  • Regulan la temperatura ahorrando energía. Son aislantes térmicos, disminuyendo el uso de refrigeración y calefacción.
  • Retienen y aprovechan el agua de lluvia.
  • Generan bienestar. Mejoran la calidad de vida de los ciudadanos, aportando belleza y verde a lugares impensados, incrementando también el valor de las propiedades.

EL SISTEMA SEMIHIDROPÓNICO DE BIO-FIELTROS

El sistema semihidropónico de bio-fieltros es una estructura simple compuesta por varias capas y componentes que garantizan la estanqueidad del sistema y las condiciones óptimas para el crecimiento vegetal.

  • La primera capa está compuesta por una capa aislante para evitar el paso de humedad hacia afuera del jardín vertical.
  • La segunda capa es un entramado estructural que puede hacerse de distintos materiales según la necesidad. Pero, básicamente, este genera un soporte para el anclaje del resto de los componentes.
  • La tercera capa es el bio-fieltro. Es un geotextil obtenido de reciclados de la industria textil. Se coloca en dos capas y se engrapa al entramado estructural.
  • En la parte superior se ubica el sistema de riego por goteo, que puede ser de uso manual o automático.
  • En la parte inferior se encuentra el sistema de desagüe por canaletas.
  • Finalmente, se realizan cortes en la capa exterior de bio-fieltro. Esto genera pequeños bolsillos donde se coloca el sustrato y las plantas para luego ser aseguradas con grampas que las sujetan.

El sistema de bio-fieltros es el más adecuado para superficies medianas y grandes por ser liviano, seguro, ecológico y el que mejor reproduce las condiciones naturales.

CONDICIONES NECESARIAS PARA LA INSTALACIÓN

Los jardines verticales pueden ser instalados casi en cualquier lugar. Las condiciones necesarias para la vida de las plantas son: un medio donde desarrollarse, luz, agua y nutrientes (sales minerales).

Medio o sistema de soporte

El medio o sistema de soporte es el sistema hidropónico de bio-fieltros que vimos anteriormente.

Luz incidente

La luz es un factor determinante en el éxito de un jardín vertical. De esto dependerá el tipo de especies que elijamos, teniendo en cuenta los criterios botánicos y paisajísticos que se desean del jardín. El diseño de la plantación se adaptará al interior o exterior teniendo en cuenta la incidencia de luz, solar o artificial.

Cuando los niveles mínimos de luz incidente no son alcanzados (sobre todo en jardines interiores), se puede utilizar iluminación artificial. Para esto, existen muchos factores a tener en cuenta: posición de las luminarias, distancia respecto del jardín, deslumbramientos, espectros lumínicos, etc. Las lámparas más adecuadas serán las que combinen criterios estéticos y técnicos.

Riego y fertilización

El riego es otro factor determinante en el éxito de los jardines verticales. Para lograr este objetivo, se pueden utilizar, desde un sencillo controlador de canilla a equipos de riego hidropónicos de mayor complejidad.

En los sistemas de bio-fieltro semihidropónicos, los riegos son bastante seguidos: 1 vez por día. Sin embargo, estos sistemas utilizan poca agua ya que el riego es por goteo y su duración es muy corta. Por otro lado, las plantas obtendrán parte de los nutrientes necesarios directamente del agua de riego, por eso es importante que la misma sea filtrada, sin elementos contaminantes, fertilizada y con un ph controlado.

El sistema de riego está diseñado para minimizar el consumo de agua. Este, consiste en una unidad automática que controla los ciclos de riego y la inyección de nutrientes.

PLANTAS

Existen un gran número de especies que se adaptan al jardín vertical, y su selección dependerá de los criterios de diseño que se quieran lograr. Hay ciertas características de estas especies que nos ayudan a la hora de diseñar nuestro tablero:

  • Hábito de crecimiento: El hábito de crecimiento de la planta (en cascada, pendiente, trepando, apoyante, etc.) determinará su posición dentro de la dinámica del jardín.
  • Tamaño: Una planta grande puede crear una sombra profunda debajo de sí misma donde otras plantas apenas prosperan.
  • Densidad de follaje: Un follaje menos denso deja pasar la luz, permitiendo combinaciones con otras plantas.
  • Color de la hoja: Además de los tonos de verde, los colores contrastantes pueden realzar e intensificar la vegetación.
  • Forma y textura de la hoja: Lineal o redonda, brillante, peluda, aterciopelada, arrugada, cerosa, etc.
  • Floración: Las plantas adecuadas suelen tener una floración modesta, pero hay algunas excepciones que pueden representar un punto focal.
  • Aroma: Las plantas tropicales rara vez huelen, pero hay algunas excepciones que tienen un olor interesante cuando se tocan o se rompe una hoja. Algunas de estas tienen flores perfumadas.
  • Planta de punto focal o planta de grupo: Algunas plantas son excelentes para plantar en grupos creando una cubierta verde, mientras que otras tienen características interesantes que se vuelven más prominentes y son adecuadas para crear acentos.
  • Nivel de luz: En jardines interiores normalmente hay más luz en la parte superior, lo que nos permitirá adecuar la plantación a las necesidades lumínicas de cada especie.
  • Nivel de humedad: A medida que el agua de riego vaya cayendo, habrá más humedad en la parte baja del jardín vertical.
  • Mantenimiento: Las características de las plantas (crecimiento, ciclo de vida, etc.), influirán en las futuras demandas de mantenimiento. Las plantas deben ubicarse y combinarse de manera que el desarrollo natural de las mismas no cree demandas de mantenimiento innecesarias.

MANTENIMIENTO

Los jardines verticales son elementos vivos, y quien desee tener uno deberá saber que requiere un mantenimiento para que se vea bello en el tiempo.

Los jardines verticales requieren podas, fumigaciones ocasionales para control de plagas, y un riego automatizado con fertilización. En muchos casos estos jardines son muy altos y difíciles de alcanzar, por esta razón se necesita personal especializado para realizar las tareas de mantenimiento en altura.

La reposición de plantas y la poda pueden variar entre un 5% a un 20% por año, dependiendo del diseño.

Los jardines verticales medianos a grandes tienen dispositivos de monitoreo remoto para los equipos de riego. Estos dispositivos, evalúan el funcionamiento en tiempo real a fin de poder detectar fallas de manera temprana y evitar daños que puedan deteriorar el jardín vertical y por consiguiente tener que hacer costosas reparaciones.

En conclusión, se puede decir que el mantenimiento de un jardín vertical pequeño será una tarea sencilla, pero a medida que se incrementa el tamaño y la altura, se volverá una tarea más compleja que necesitará de ayuda profesional.

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